• 12/04/2018
  • Post by Sterimar™

Respirar también es un placer

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Respirar además de ser el proceso por el cual entra oxígeno en nuestro cuerpo y sale dióxido de carbono, puede ser un placer y que sólo lo valoramos cuando este proceso es difícil de realizar por una anomalía o patología.

Si os preguntásemos ahora mismo que eligieseis placeres de vuestra vida en la lista de los más comunes estarían: dormir por la mañana sin escuchar el sonido del despertador. Disfrutar de una copiosa comida sin peligro a coger kilos. Fumar, si el tabaco no matase o vivir sin preocuparse de la economía familiar. Si os pidiésemos placeres reales de los que podéis disfrutar o tenéis más a vuestro alcance algunos de ellos serían: el café del domingo por la mañana. Una cena con amigos en un día de fiesta o una tarde de buena lectura en el sillón mientras lo único que te acompaña es un silencio sepulcral, pero jamás diríamos que respirar también lo es, pues sí.

Respirar es uno de los placeres más maravillosos que tiene la vida. El placer de respirar aire limpio y puro. El placer de disfrutar de los olores de una naturaleza intensa, el olor a resina, el olor a vegetación después de una intensa tormenta. El olor a mar, a flores, a sal, a tierra encharcada, o incluso respirar sin olores apreciables en la cima de una montaña cubierta por la nieve.

Respirar en cualquiera de las situaciones anteriormente descritas es un placer muy sencillo y del que deberíamos de disfrutar. Además tiene grandes beneficios para la salud como mejorar nuestro rendimiento físico, facilitar la eliminación de toxinas y células muertas o retrasar el envejecimiento o reducir el riesgo de padecer procesos gripales, catarrales o resfriados, pero el mayor de los placeres se produce cuando sabemos que el aire que estamos respirando es más que beneficioso para la salud. Si este momento no puedes hacerlo por una congestión o malestar nasal Sterimar está para ayudarte, en uno de los placeres más importantes de nuestra vida y que menos valoramos.

Sí, comer y dormir son placeres de la vida, pero respirar, también.

 
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